Los errores que no debes cometer nunca en Social Media

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Los errores que no debes cometer nunca en Social Media

Los errores que no debes cometer nunca en Social Media

Siempre cabe la posibilidad de que, en ciertos momentos, metamos la pata hasta el fondo. En el social media es muy fácil cometer errores, pero éstos nos pueden sentenciar de cara al público rápidamente. Podría decirse que ser Community Manager es un cargo de mucha responsabilidad en el que se pueden destruir empresas. Si queréis evitar los errores más comunes, no olvidéis leer este artículo.

  1. No saber el fin

Si no sabemos qué hacemos en las redes sociales o no tenemos un objetivo claro marcado, es tontería practicar social media. Para la correcta elaboración de estrategias de social media, debemos marcar un objetivo y un rumbo hacia la consecución del mismo; de lo contrario, sólo malgastaremos tiempo y dinero.

  1. No tener un plan

Antes de lanzarse a las redes sociales, necesitaremos un plan de acción, una organización, etc. Si carecemos de ello, todo nos va a salir mal porque en el mundo del social media se tiene que actuar de forma planificada, nunca hay que improvisar. No es muy complicado crear una estrategia o planificarla, tenéis mucha información por nuestra web.

  1. Presupuesto indeterminado

El dinero es un medio contable, por ello podemos delimitarlo. Fijar el presupuesto para según qué acciones nos permite llevar una contabilidad exacta y tener el control de la empresa. Si a la hora de emprender una estrategia social media no tenemos un presupuesto fijado, no seremos eficientes e incumpliremos la política económica de la empresa.

  1. No contar con profesionales

Las redes sociales no pueden ser llevadas por un cualquiera, sino por gente formada en el ámbito. Lamentablemente, el sector del social media está siendo víctima de un enorme intrusismo, ya que todos sabemos manejar un Smartphone o PC y sabemos escribir a través de ello. La gente cree que simplemente hace falta comunicarse bien y ser ingenioso, pero no es así.

  1. Poca actualización

Debemos tener toda la información de nuestros perfiles actualizada, de lo contrario generaremos desconfianza en los usuarios y no tendremos una buena reputación. Debéis actualizar cada perfil de las distintas redes sociales con la misma información, nunca dejéis uno activo y otro inactivo. Recordad, la actualización debe ser significativa, es decir, tener una importancia o entidad suficiente para llevarla a cabo.

  1. No tener mente fría

Exponerse en el mundo de las redes sociales es una tarea muy dura en la que se pueden recibir muchos golpes. Hay muchos usuarios con gran cantidad de followers, los cuales pueden considerarse “súbditos”, ya que aplaudirán cualquier crítica que haga, en mayor o menor medida. Tenemos que mantener la mente fría ante toda crítica y sacar el lado positivo de las cosas.

  1. Utilizar todas las redes como si fueran lo mismo

Ojo con esto, no os podéis comunicar o publicar contenido de la misma forma en todas las redes sociales. Cada red social tiene unas características que les definen, por lo que tendrás que ajustar el contenido al marco concreto. La primera consecuencia de esto es una mala optimización del contenido que generas, ya que no aparece igual en todas las redes sociales.

  1. Dejad el hype a un lado y actuad

Los usuarios no son tontos, ya conocen la verborrea de los community managers, por lo que no nos conviene crear mucho hype, a no ser que tengamos algo bestial entre manos. Al final, el hype es transitorio y lo que cuentan para los usuarios son los hechos, por lo que debéis ganaros el crédito a base de hechos y no de palabras.

  1. No buscar feedback

Las redes sociales tienen el enorme beneficio de poder generar feedback mediante las publicaciones que generas. Si utilizamos las redes sociales de forma unilateral, no nos sirve de nada permanecer a ese mundo. Busca la interacción con los usuarios, haz que te digan lo que quieren, lo que se puede mejorar, etc.

  1. Sólo hablar de la empresa

El Social Media tiene ventajas muy atractivas para las empresas, si sólo hablamos de nosotros, no vamos a aprovecharlas al 100%. Lo que nos interesa es conseguir información como miembros que somos, ésta la obtendremos con las reacciones, con los hilos de conversación en Twitter, con los “likes, shares y reacciones” de Facebook, etc.

  1. No generar contenido de calidad

El contenido de calidad es el encargado de convertir a un perfil más en un perfil muy interesante y relevante. Si estamos en Twitter y aportamos contenido interesante para los usuarios, estamos añadiéndole valor a la empresa. El arte de copiar y pegar informaciones o publicar lo mismo que otros, no nos servirá para ganar followers, os lo aseguro.

  1. No diferenciarse

En este mundo hay mucha competencia, debemos diferenciarnos siempre que podamos del resto de nuestros rivales. Uno de los modos es aportar un contenido distinto, como hemos dicho antes; también podemos interactuar de forma diferente con los usuarios, crear una especie de “amistad”. De esta forma, además de diferenciarnos, conseguiremos afianzar relaciones de clientela.

  1. Censurar

Todos los comentarios u opiniones negativos de los usuarios deben ser respetados y tomados para conseguir mejorar en el futuro. No avanzaremos como empresa si no hacemos autocrítica, por lo que hay que, incluso, agradecer a los usuarios su mala opinión y tomarla en consideración para arreglar el desentuerto.

  1. No estudiar a los rivales

Siempre hay que estar al tanto de las actuaciones de nuestra competencia porque, para ofrecer algo mejor, necesitaremos conocerles de cerca. Es muy fácil estar al tanto de la actividad de nuestra competencia en redes sociales porque se registra absolutamente todo: los likes, los shares, los “me gusta/fav”, la interacción, tweets; de todo.

  1. No ser agradecidos

Debemos agradecer toda interacción con nosotros, siempre y cuando no nos falten el respeto, ni nos traten de forma vejatoria. Debemos ser educados y gratificantes, aunque nos digan cosas bastantes negativas, como hemos mencionado antes. La finalidad de esto es mejorar la imagen cara a la galería, tener una imagen corporativa limpia.

    1. Ritmo endiablado de publicaciones

Pensad que cada publicación debe subir el prestigio de la empresa, por lo que devaluaremos el mismo si no filtramos las publicaciones y publicamos muchas cosas durante el día. El contenido es el arma de las redes sociales, así que hay que distribuirlo a cuenta gotas, que la gente se quede con ganas de más. Ya sabéis, mejor calidad que cantidad.

  1. No tener un plan de reacción

Cada vez es más habitual en las grandes empresas la elaboración de un plan de actuación en caso de controversia, polémica o mala imagen. No estaría de más trazar un plan sencillo por si las cosas se ponen feas con los usuarios o con la marca. Nunca podemos quedarnos de brazos cruzados, tenemos que contemplar casos que puedan ocurrir.

  1. Demasiada automatización

Las redes sociales nos permiten humanizar la comunicación entre empresas y clientes, consumidores o usuarios. Si ponemos a un bot como community manager de la empresa, siento deciros que no nos saldrá bien la jugada.

Tenéis que tratar de forma personalizada cada publicación que hagáis porque cada red social funciona diferente y los usuarios se comportan de forma distinta en Twitter que en Facebook, por poner un ejemplo.

By |2019-08-08T20:08:16+00:00Agosto 26th, 2019|Blog, Online Marketing|0 Comments

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